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El divorcio representa una de las experiencias más dolorosas tanto para los cónyuges como para los hijos. Un divorcio mal manejado a menudo produce consecuencias negativas cuyas secuelas pueden permanecer por años en aquellas personas que atraviesan por esta experiencia. Tres décadas de rigurosa investigación científica han permitido dilucidar los factores más importantes que facilitan el ajuste tanto de cónyuges como de hijos al divorcio. Dichas investigaciones igualmente han permitido desarrollar pautas específicas para ayudar a estos individuos a sortear exitosamente este periodo de crisis en sus vidas y de este modo reducir las devastadoras secuelas que puede dejar el divorcio tanto en padres como en hijos.
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