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Problemas de Pareja: El Matrimonio, ¿Una Empresa en Crisis? Imprimir
-  Hola mi amor ¿Cómo estás?
- ¿Por qué llegas tan tarde? ¿Dónde te habías metido?
-  Cómo que en dónde. Pues en la oficina. He estado allí todo el día trabajando.
- ¿No será que andabas con otra mujer? 
- Vas a empezar de nuevo con lo mismo, Beatriz. Ya estoy cansado de tus celos injustificados.
- ¿Injustificados? ¿Acaso te parece normal que te pierdas todo el día sin decirme nada?
- Lo único que sé es que no voy a aguantar mucho esta situación...

Si escenas como estas son frecuentes en su matrimonio, ¡ojo!, de seguro algo anda mal en su relación de pareja. Sin embargo, además de los celos enfermizos, otros problemas como deterioro de la sexualidad, infidelidad, violencia y la mala comunicación también pueden ser los culpables de que una de las empresas más importantes de nuestra vida se venga a pique: el matrimonio

Según lo demuestran recientes estadísticas, uno de cada dos matrimonios que se celebra anualmente termina en separación o en divorcio; y un 50% de aquellas parejas que no se divorcian tienes relaciones insatisfactorias. Es decir que un 25% de las parejas que contraen matrimonio mantiene una buena relación de pareja.

Investigaciones científicas realizadas en varias universidades norteamericanas demostraron que la comunicación deficiente entre la pareja y la forma, muchas veces negativa, como afronta los conflictos, constituyen los principales enemigos de la relación.

Existen dos formas de prevenir la ruptura matrimonial. Una de ellas es que los miembros de la pareja aprendan  a  negociar y conciliar, a  ser más tolerantes el uno con el otro y  sepan  escucharse  recíprocamente. 

De hecho existen varios programas  diseñados especialmente para ayudar  a la pareja a fortalecer su relación.

Uno de estos programas es el programa PREP, el cual le  permite a la pareja adquirir habilidades para comunicarse adecuadamente, trabajar en equipo para resolver sus problemas y manejar constructivamente los conflictos, factores determinantes en una buena relación de pareja.

El PREP es de naturaleza preventiva y está dirigida básicamente a parejas de novios y las que no tienen problemas en su relación de pareja.

Sin embargo, existen ocasiones en que la problemática de pareja es severa y los cónyuges no pueden resolver sus problemas por si solos. En estos casos se requiere de una terapia de pareja,  es decir un tipo de tratamiento psicológico en el que ambos miembros de la pareja visitan al psicólogo. 

Durante estas visitas, el profesional  evalúa cuáles son los problemas que presenta la pareja, desde una perspectiva diferente a la que tienen los miembros de la pareja. En otras palabras, lo que se quiere es concientizarlos de que ambos tienen parte de culpa en lo que está pasando y no sólo uno de ellos. 

Luego de esta etapa,  el psicólogo le enseña a sus pacientes una serie de estrategias para mejorar su relación. Unas son comunes a todas las parejas y otras son más específicas y se relacionan directamente con  dificultades determinadas, como celos, violencia, infidelidad y problemas en la sexualidad.

El principal objetivo de las estrategias comunes es que la pareja cese el ciclo de interacciones negativas que la envuelve y aumente sus interacciones positivas. Se busca que la pareja entienda que la satisfacción matrimonial es el resultado del predominio de sentimientos positivos sobre los negativos.

En este punto se quiere que la pareja actúe  como si estuviera en un proceso de conquista en el que cada cónyuge trata de desplegar sus mejores comportamientos para agradar a la otra persona. 

Hay una segunda fase donde se le enseña a la pareja un entrenamiento en comunicación y en resolución de conflictos. Se les enseña cuáles son los patrones destructivos de la comunicación matrimonial y cuáles son las estrategias para prevenir una ruptura.

 
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Otras Razones de Consulta
Problemas de Pareja: El Matrimonio, ¿Una Empresa en Crisis?

El matrimonio es el sustrato fundamental de la familia y de la sociedad, cuyo éxito esta determinado por la predominancia de sus beneficios sobre sus costos. Lamentablemente, este es una de las empresas más riesgosas según lo demuestran recientes estadísticas: La probabilidad que un primer matrimonio acaba en divorcio en un periodo de cuarenta años es del 67%. Un matrimonio infeliz aumenta en 35% las posibilidades de caer enfermo, e incluso acortar la expectativa de vida en un periodo medio de cuatro años. Por el contrario, las personas felizmente casadas viven más tiempo y disfrutan de mejor salud que las divorciadas o aquellas involucradas en una relación infeliz. Una mala relación matrimonial también tiene efectos adversos en los hijos: Mayor índice de absentismo escolar, depresión, rechazo a los compañeros, problemas de comportamiento (sobre todo agresión), malas calificaciones e incluso fracaso escolar.


Divorcio

El divorcio representa una de las experiencias más dolorosas tanto para los cónyuges como para los hijos. Un divorcio mal manejado a menudo produce consecuencias negativas cuyas secuelas pueden permanecer por años en aquellas personas que atraviesan por esta experiencia. Tres décadas de rigurosa investigación científica han permitido dilucidar los factores más importantes que facilitan el ajuste tanto de cónyuges como de hijos al divorcio. Dichas investigaciones igualmente han permitido desarrollar pautas específicas para ayudar a estos individuos a sortear exitosamente este periodo de crisis en sus vidas y de este modo reducir las devastadoras secuelas que puede dejar el divorcio tanto en padres como en hijos.


Disfunciones Sexuales

43% de las mujeres y 31% de los hombres padecen una disfunción sexual que afecta significativamente su vida sexual y/o afectiva. Otro porcentaje significativo de la población adulta experimenta insatisfacción con su vida sexual a pesar de no sufrir ninguna disfunción específica.En las mujeres las disfunciones más comunes son el bajo deseo sexual, las dificultades para lograr una adecuada excitación sexual y dolor durante el coito.En el hombre las disfunciones más comunes son la eyaculacion precoz, la disfunción eréctil y el bajo deseo sexual.


Trastornos de ansiedad

25% de adultos y 10% de niños y adolescentes experimentan uno de estos problemas. El denominador común de estos trastornos son los miedos irracionales que un individuo puede presentar ante diversas situaciones, que no son intrínsicamente peligrosas. Estos miedos pueden afectar significativamente la vida de quienes los padecen así como de las personas que viven a su alrededor. Los trastornos de ansiedad se clasifican en varias categorías:


Trastorno de pánico: Cuando el miedo no tiene razón de ser

La característica esencial de este trastorno es la aparición de periodos súbitos de intensa ansiedad, de corta duración, acompañados de mareo, taquicardia, sensaciones de calor o frió, ahogo, sudoración, nauseas y temor a perder el control, a enloquecer o morir. La mayoría de individuos que sufre estos ataques equivocadamente los considera una señal inminente de que va a morir, a enloquecer o a perder el control. Algunas personas que sufren este trastorno, típicamente mujeres, paulatinamente van evitando ir a ciertos lugares (centros comerciales, iglesias, lugares cerrados o en donde hay mucha gente), por temor a que en alguno de ellos sufran de uno de estos ataques. Eventualmente algunas de ellas no vuelven a salir de la casa. Esta evitación, que recibe el nombre de agorafobia se constituye en una complicación adicional para algunos pacientes que sufren trastorno de pánico e interfiere significativamente con la vida de quienes la padecen así como de quienes les rodean.


Ansiedad social (timidez): Un Ermitaño entre la Sociedad

Su característica esencial es el miedo persistente a situaciones sociales o actuaciones e publico por temor a que resulten embarazosas. El individuo teme ser rechazado, hacer el ridículo o que los demás piensen mal de el. Entre las situaciones más comúnmente temidas por estos individuos se encuentran: hablar en publico (“notaran que me tiembla la voz, se aburrirán y finalmente se retiraran de mi conferencia”) salir con una persona del sexo opuesto (“le parecerá aburrido y no saldrá nuevamente conmigo”); asistir a reuniones sociales (“nadie hablar conmigo y más bien se burlaran de mi”); presentar exámenes (“inevitablemente me pondré nervioso y me irá mal”); tocar un instrumento en frente de un auditorio importante (frecuente en músicos profesionales) y presentar una entrevista de trabajo (“se darán cuenta que soy tímido y no me darán trabajo”).


Fobias especificas: Cuando el miedo limita

Su característica esencial es un miedo intenso y persistente a objetos o situaciones claramente discernibles. La persona evita estas situaciones o las soporta con un gran malestar. Una fobia interfiere significativamente con algún aspecto de su vida (laboral, social o familiar). Existen cuatro grupos de fobias especificas: fobia a los animales (por ej. Arañas, ratones, culebras), fobia a la sangre y a las inyecciones (la persona se desmaya al entrar en contacto con estos estímulos), ambientales (por ej. tormentas, precipicios o agua), situacionales (por ej. Transportes públicos, túneles, puentes, ascensores, aviones, carro o recintos cerrados).


Ansiedad generalizada

Su característica esencial es la ansiedad y la preocupación excesivas que se observan durante un periodo superior a 6 meses y que se centran en una amplia gama de acontecimientos y situaciones de la vida real, por ejemplo, una intranquilidad exagerada por la posibilidad de perder el empleo. De otra parte, el individuo que padece este trastorno tiene dificultades para controlar este estado de constante preocupación. La ansiedad y la preocupación se acompañan de al menos otros tres síntomas tales como: inquietud, fatiga, dificultades para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular y trastornos del sueño.


Trastorno obsesivo-compulsivo: un intruso en nuestra cabeza

Se caracteriza por la presencia de imágenes, impulsos, ideas o pensamientos persistentes, que toman por asalto la mente del individuo, provocándole ansiedad y malestar. Las victimas de este trastorno se pueden dividir en dos grupos: los lavadores, obsesionados con la idea de que van a contraer alguna enfermedad por el simple hecho de exponerse al medio ambiente o a entrar en contacto con otras personas u objetos. Para evitar esto, el individuo, muchas veces al día, se cambia de ropa, se lava las manos o se baña totalmente, y hasta lava todo lo que hay a su alrededor, con el fin de eliminar cualquier germen o bacteria que pueda dañarle. El segundo grupo esta compuesto por Los Revisadotes, quienes se preguntan constantemente si han hecho o no una determinada acción, por ejemplo, apagar la estufa, cerrar la puerta con llave. Esta incertidumbre los lleva, una y otra vez, a deshacer el camino andado para revisar si todo esta como debería.


Trastornos por estrés post-traumático: otras cicatrices de la violencia

Consiste en un conjunto de reacciones emocionales que un individuo experimenta como consecuencia de haber sufrido una experiencia traumática, la cual haya sido percibida por el como un peligro real para su vida o una amenaza para su integridad física. Entre las situaciones que más comúnmente desencadenan este trastorno se encuentran: violación, secuestro, asalto, accidentes automovilísticos, participación en combate o un desastre natural. Estas reacciones comprenden síntomas tales como revivir la experiencia traumática a través de pesadillas o imágenes que frecuentemente vienen a su mente, evitaciones de lugares o situaciones asociadas al trauma, sobresalto, dificultades para concentrarse, irritabilidad, insomnio y una sensación frecuente de angustia, desesperanza e incertidumbre.


Depresión

En las ultimas tres décadas la incidencia de la depresión ha aumentado de manera epidémica, estimándose que 15% de adultos experimenta a lo largo de su vida un episodio depresivo. Aunque la depresión tiene muy diversas causas (genéticas, biológicas, y ambientales), típicamente esta se desencadena como resultado de un suceso negativo, por ejemplo, la muerte de un ser querido, una ruptura amorosa o la perdida del trabajo. Aunque la tristeza es uno de los síntomas presentes en la depresión, esta comprende una serie de reacciones psicológicas y físicas más complejas, tales como, desesperanza y pesimismo hacia el futuro, perdida de interés en las cosas, dificultad para concentrarse, insomnio, perdida del apetito y disminución en el deseo sexual. Un 10% de personas que sufren de depresión se suicida, siendo la presencia de esta condición psicológica el principal factor de riesgo en el suicidio.


Anorexia y bulimia, Un Peligroso Culto a la Belleza

Indudablemente quienes presentan trastornos como la bulimia o la anorexia, tiene dificultades más allá de lo individual, pues se ven afectadas sus relaciones interpersonales, sexuales, familiares, académicas o laborales




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